jueves, 21 de julio de 2011

El asesinato

por Rubén Carty Lowe

Periodista Independiente

Centro Informativo Cubano

 

4 de julio del 2011

 

Foto: Javier Aguiar Rodríguez

 

La Habana.  Cuenta Ivis María Rodríguez Gonzales que su hijo llamado Javier Aguiar Rodríguez salió de su casa el día 24 de junio entre las 11:00pm y 11:30pm en su auto, y este nunca regreso al hogar.  Al  cabo de 48 horas dio parte su mama a la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de su desaparición en la Unidad 14 de la Policía Nacional Revolucionaria.  Allí le dijeron que su hijo estaba muerto, que si quería que se acordara de el por fotos, porque estaba muerto y enterrado.  Manifiesta Ivis que en la Unidad 14 no le dieron el trato adecuado, y la maltrataron.

 

Ella se dirigió al Consejo de Estado en la Plaza de la Revolución con toda su familia.  Allí los montaron en autos y los dejaron en la PNR en la Plaza de la Revolución.  Después le comunicaron a Ivis María las autoridades policiales que su hijo fue enterrado por el  estado de descomposición, en que estaba el cadáver al cabo de 48 horas.

 

Ante la insistencia de su mama, las autoridades cubanas le entregaron un cadáver que no era el de su hijo para callarla y lo enterrara.  También fue amenazada por el régimen, le dijeron que sino recibía los restos dados por las autoridades, que ella sabía que no eran de su hijo, la ingresarían en el Psiquiátrico de Mazorra, dando diagnostico de loca, porque dijo que se iba a  dirigirse a los derechos humanos en Cuba para denunciar el asesinato de su hijo, los cuales las autoridades cubanas trataban de callar.  Fue a ver a la opositora Martha Beatriz Roque Cabello, quien denuncio el ignominioso suceso ante la prensa internacional.

 

Cuenta Ivis María que ante tanta insistencia fue a medicina legal, allí localizo al forense retirado que busco los restos del Che Guevara en Bolivia. Este la ayudo, primero le dieron parte de los restos de su hijo.  Ante su insistencia las autoridades cubanas para que apareciera todo los restos de su hijo, se le entrego cadáver que no era su hijo, luego le dan parte de este, que apenas pesaba en la caja.  Ella siguió insistiendo, luego apareció en la caja del occiso por asesinato masas de carne y todas la viseras y la cabeza de su hijo como si lo hubieran descuartizado.  Para ella es un doble asesinato, lo matan delincuentes y el gobierno cubano desaparece su cuerpo y oculta la verdad a su madre.

 

Después de eso solo ha recibido amenazas de muerte de personeros del régimen, que tratan de amedrentarla porque pide justicia por el crimen cometido de lesa humanidad, comparable a los asesinatos que cometían las hordas hitlerianas contra la población judía en todos los países que ocupo Hitler en Europa antes de la segunda guerra mundial.

 

Sigue diciendo Ivis María Rodríguez Gonzales que después de enterrado su hijo, se ha encontrado la tumba abierta.  Ante sus reclamos a las autoridades, le dicen que los muertos después de fallecidos no descansan, cosa inaudita que no se deje reposar tranquilamente lo que quedo de su hijo.

 

A los 20 días de este cruel y doble asesinato, sigue pidiendo justicia al régimen cubano esta sencilla cubana de a pie, que dijo que no desea nada del régimen de los Castros que esta oprimiendo al pueblo cubano.  Por eso en la fachada de su vivienda de la Calle Cruz Verde número 11 entre Máximo Gómez y Corral Falso, en el Municipio de Guanabacoa, la Habana.  Se léelo siguiente contra el régimen de los Castro:

 

  1. Quiero el verdadero cadáver de mi hijo.
  2. Pido justicia.
  3. Esta bueno ya de burlas y mentiras.
  4. Aprendan a respetar los derechos de una madre, que su hijo fue brutalmente asesinado.
  5. Mi hijo, te prometo delante de los ojos de Dios que no descansare hasta que paguen todos aquellos que le hicieron daño, hasta después de muerto, pido castigo para los culpables.
  6. Respóndanme, por que se esconde su cadáver.
  7. Quienes están detrás de todo esto.

 

Estas son las tristes verdades que un régimen en decadencia trata de ocultar ante el mundo de hoy. Que Dios se apiada de las almas de los asesinos, porque algún día tendrán que pagar lo que hicieron, porque nadie en este mundo está autorizado a quitarle la vida a un ser humano.


 


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