lunes, 26 de noviembre de 2012

Por qué ya no se venden frituras en Guatao


Joisy García Martínez


Recientemente conocimos que la sabrosa y condimentada fritura que vendía un cuentapropista en el portal de la cafetería de Guatao en La Lisa no se venderá mas por el momento, los altos impuestos establecidos y la exigencia desvergonzada de un inspector corrupto para que le pagaran 15 pesos diarios adicionales a su arca personal, dio motivos para que automáticamente el trabajador rompiera el contrato, según nos han informado fuentes que han preferido mantenerse en el anonimato.

Se dice que ciertos individuos aprovechando las situaciones eventuales que ocurren en las sociedades cerradas, especialmente donde la sociedad civil ha sido destruida, para desgracia e intranquilidad ciudadana, les atrae la idea de mantenerse cómplices ante un estado totalitario. Ellos no defienden ideologías, no tienen principios y como lagartijas su color constantemente cambia. Se trata simplemente de que se les permita desahogar sus problemas psicológicos para sus más inquietantes maldades, espiando, robando, humillando, mintiendo y violando los derechos elementales de los otros seres humanos a su alrededor. Los que al parecer no comprenden el mandato divino de: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Muchos estudiosos han escrito sobre el comportamiento de estas personas, se dice que estas almas sufren un desorden psicológico llamado “antisocial” o “psicópata” que no les permite vivir ni dejar vivir tranquila, honradamente y saludablemente a nadie. Una de las definiciones clínicas de este desorden en la personalidad podemos encontrarla en la American Psychiatric Association, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, IV Edicition.

De ella podemos tratar de resumir lo siguiente: “El fracaso de adaptarse a las normas sociales con respecto al comportamiento legal… tal como destruir propiedad, hostigar a los demás, robar o seguir ocupaciones ilegales. Gente con este desorden no le da importancia a los deseos, derechos o sentimientos de los demás. Son frecuentemente fraudulentos y manipuladores para poder alcanzar ganancia personal o placer… Pueden repetitivamente mentir, usar un alias, defraudar a los demás o fingir enfermedad… Pueden tener una arrogante e hinchada auto-valoración y pueden ser excesivamente dogmaticos, seguros de sí mismos y arrogantes, sin embargo, pueden proyectar un encanto locuaz y superficial y pueden llegar a ser bastante habladores y tener facilidad con la palabra”

Lo anterior puede deberse a la reclusión personal e indiscriminada de cuanto individuo sirva para cualquier objetivo a fines deplorables de algunas autoridades en el poder. Es ampliamente conocido que en cualquier país normal, la comunidad criminal está sobre dimensionada y que todo lo que se ha intentado hacer en maratón en nuestro país no ha servido. No creo que intentando más cosas emergentes funcionen bien. ¿Será por todo esto que quisiera que mi hijo Diego estudiara psiquiatría? Quién sabe, quizás descubra el síndrome de la ausencia de libertad de expresión que padecemos, y yo sea su primer paciente, o indisciplinado conejillo de indias a ser sentado y analizado, amarrado a un butacón. Bueno… Algo en que si muchos concordaremos, y debe quedar bien claro, es que contra la corrupción y el abuzo nadie debe callar. No nos cansemos de denunciar las injusticias, empoderémonos como ciudadanos y sigamos rompiendo el silencio.

joisygarcia@gmail.com
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